3 formas de avalar un préstamo personal

Cuando te ves ante la necesidad de pedir dinero rápido, un inconveniente mayor que el de solicitar un préstamo personal es buscar con qué avalarlo. Son afamadas las recomendaciones sobre si es mejor que te avalen o que aportemos una propiedad, si no conviene mezclar relaciones personales con negocios, si buscar valores bajos y renegociar con la entidad financiera pero, ¿Sabemos realmente cuáles son nuestras posibilidades?

diferentes avales

Un familiar o amigo que te avale

La forma más común de disponer de un aval es solicitarlo a un familiar o a un buen amigo. Recalcamos lo de buen amigo porque hay que serlo para comprometerse de tal manera como para responder por otra persona en caso de impago.

Esta operación de dejarse avalar por un conocido entraña sus riesgos, ya que mediante esta unión financiera se establece un vínculo que estará presente a lo largo de la relación en todo momento: tu familiar o amigo siempre será la persona que en caso de que falles o tengas algún resbalón financiero, deberá responder ante la entidad bancaria en tu lugar, por lo que conviene “mimarlo”.

“Involucrar económicamente a un tercero suele crear tensiones que son de solución fácil si se es transparente y comunicativo al respecto.”

Es recomendable en estos casos que ambas partes, tanto el que solicita el préstamo como el avalista, estén muy seguros de la operación y estén informados en todo momento de la evolución de la devolución del préstamo.

La vivienda como aval

Otro de los avales más comunes es la vivienda. El alto valor de lo invertido en el hogar suele ser más que suficiente para las empresas que se dedican a los préstamos a la hora de otorgar capital.

Pese a que es una fórmula relativamente segura: no se compromete a ningún tercero y se pueden acceder a grandes cantidades, la vivienda debe estar totalmente libre de cargas para que no entrañe ningún problema como aval.

Además, debemos tener claro la viabilidad de la devolución del préstamo, ya que nuestro hogar suele ser nuestro bien más preciado, por lo que no se debe comprometer a cualquier precio.

Otros bienes de interés económico

Hemos visto como comprometer a una tercera persona a responder ante nuestros impagos puede ser un asunto que, aunque viable, puede resultar delicado, y por otra parte avalar con nuestra vivienda puede suponer jugárnosla todo a una carta, ya que no afrontar los pagos supone perder nuestro mayor valor. ¿Existen más posibilidades?

La respuesta es un contundente sí. El desconocimiento de los diferentes productos financieros nos puede llevar a cometer errores como aportar un aval de mayor valor al préstamo que vamos a solicitar.

“Se pueden reducir drásticamente muchos riesgos si buscamos productos que acepten avales que se adapten a nuestras necesidades”

Las entidades financieras suelen baremar la entrega de préstamos según el valor que aporte el aval, ¿Por qué no hacer nosotros lo mismo a la hora de aportarlo? Estas entidades han comprendido a la perfección esta necesidad y son numerosos los productos financieros que actualmente permiten aportar avales de menor valor que el de una vivienda.

De esta forma, si ante un imprevisto tenemos que hacer frente a un pago de 10.000€ por ejemplo, a día de hoy podemos obviar el comprometer nuestra vivienda y obtener el préstamo con el coche como aval por ejemplo. Un producto financiero que atiende a las necesidades tanto de la entidad como del cliente.

Elijas el aval que elijas, la fórmula es clara: reducir riesgos y conocer el mercado para que lo obtenido económicamente sea equiparable a lo aportado como aval.

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