Macarthismo

publi mini2 Macarthismo

A partir de los inicios de la Guerra Fría, se intensifican en EEUU, la lucha contra el supuesto peligro comunista y, en la URSS, la represión masiva e indiscriminada contra los disidentes.
En EEUU, la caza de brujas comienza, después de la 2da.Guerra Mundial, con la creación de una multitud de organismos gubernamentales, se profundiza a fines de los cuarenta y principios de los cincuenta bajo el liderazgo del Senador Joseph McCarthy (quien le da nombre al fenómeno) y, se debilita entre 1954 y 1955.
¿Cuál era la idea esencial que contribuyó a fomentar la atmósfera que algunos calificarían de “histeria colectiva”?
La creencia en una supuesta conspiración comunista, cuyo objeto era destruir al American Way of Life y conquistar el mundo. “Los conspiradores” podían estar ocultos en todos lados, en los medios de comunicación, en los organismos estatales, en los partidos políticos, en el mundo artístico, en las fuerzas de seguridad, etc..
En 1947 el Comité de Actividades Antiamericanas ponía en marcha una investigación sobre la infiltración comunista en Hollywood. Poco después era el mismo Presidente Truman quien ordenaba que se investigara la lealtad de los funcionarios federales, para expulsar a quienes pudiesen ser considerados “subversivos”.
Y el cerco se fue ampliando, dando lugar tanto a la persecución de militantes del Partido Comunista y simpatizantes de izquierda como, a los miembros mas “liberales” del Partido Demócrata.
Los sucesos de 1949-1950 -la primera prueba nuclear de la URSS, el triunfo del comunismo en China y la guerra de Corea- llevaron las sospechas hasta el delirio.
La creación en 1950 de un Subcomité del Senado presidido por el Senador Joseph McCarthy, para la depuración de militantes y simpatizantes de izquierda, intensificarán el alto clima de sospecha que se experimentará durante 1950 y 1953. Tan es así, que es el mismo Presidente Truman que intentará poner coto a la espiral represiva, rayana en muchos casos en la inconstitucionalidad.
La pujante industria cinematográfica, expresión tanto del American Way of Life, como también del espacio de los mejores artistas del país, se vio severamente castigada por la acción de McCarthy, el Comité de Actividades Antiamericanas y el FBI.
En 1950 tres agentes del FBI publicaron el panfleto RED Channels donde se acusaba a 150 personalidades del espectáculo, por haber sido miembros de organizaciones subversivas. Este panfleto fue entregado a los productores con el objetivo de que no los contraten. Muchos guionistas, directores e intérpretes perdieron sus puestos de trabajo. Sin embargo, algunos comparecieron frente al Comité de Actividades Antiamericanas, dando información para demostrar que se habían reformado y que podían ser considerados como norteamericanos “leales”.
La idea del arrepentido jugará un importante rol en las investigaciones de las diferentes instituciones. La sociedad estadounidense rompió con la figura del informante como vergonzante, y se pasó a la glorificación de la delación, el delator se transformó en un héroe nacional. Pero no era la delación el único camino de los interrogados, podían negarse invocando la Primera y la Quinta Enmienda (que garantizan la libertad de expresión y asociación y la quinta da el privilegio de evitar la autoincriminación), pero quienes preferían este camino podían ir a prisión (primera enmienda) o perder su trabajo (quinta enmienda).
La delación fue elegida por lo menos por un tercio de los interrogados.
C. Chaplin, fue convocado, pero nunca se presentó, se exila en Londres. B.Brecht se presenta ante el Tribunal y después abandona EEUU.
En cuanto a los procesos de depuración de los funcionarios federales entre 1947 y 1953, 26.000 fueron objeto de investigación, y de ellos, 16.000 fueron declarados inocentes, 7000 obligados a renunciar y 739 destituidos.
El proceso y posterior ejecución del matrimonio Rosenberg en 1953, acusado de facilitar a la URSS información sobre la bomba atómica, constituye uno de los máximos exponentes de la atmósfera experimentada en EEUU.
De todos modos, a partir de 1953, diversas circunstancias dieron lugar al debilitamiento de “la caza de brujas”. Por un lado, finaliza la guerra en Corea, y por otro, el nivel de “paranoia” que había alcanzado la persecución, puso en ridículo a sus mismos gestores.
Tan es así que McCarthy llegó a exigir una investigación a fondo de las Fuerzas Armadas norteamericanas. La televisión permitió a la opinión pública seguir el desarrollo de las últimas sesiones de la subcomisión del Senado, en las que miembros del alto mando militar se enfrentaron con el senador. Tampoco prosperaron las purgas propuestas por McCarthy en la CIA, en donde sospechaba que se había concentrado un grupo de comunistas y homosexuales. A lo largo de 1954, se hizo patente su progresivo aislamiento político y social. Su carrera política y el fenómeno al que le dio nombre, terminó en diciembre de 1954, cuando su conducta mereció la reprobación del Senado.

En otras palabras:
-a partir de la Guerra Fría se produce, el corrimiento a la derecha del espectro político, quienes en la década del 30 habían sido reformistas ahora eran vistos como sujetos peligrosos para la seguridad nacional.
-las expresiones artísticas disidentes que en el pasado fueron comunes, dejarían de existir en los medios de masas al imponerse prácticas de autocensura y “sentido común”.
-el macarthismo encontró eco en la población, por un lado, por el miedo al comunismo y a la guerra atómica, y por otro, porque los estadounidenses pensaban que vivían en el mejor país del mundo y en su mejor momento, donde podían acceder a todo tipo de electrodomésticos, automóviles, etc y a aspirar al ascenso social.
-la investigación y persecución a figuras del espectáculo tuvo por objeto impactar aleccionadoramente a la sociedad, aprovechando la publicidad que las figuras populares provocaban.
-la represión a los disidentes en esta fase de la Guerra Fría se expandió tanto en EEUU como en la URSS, pero ambas alcanzaron niveles de intensidad desiguales: mientras que en EEUU, las listas negras, significaron el fin de muchas carreras y de muchas vidas, en la URSS, las cifras de deportados a Siberia, oscilarían, según las fuentes, entre cuatro y doce millones de personas en vísperas de la muerte de Stalin.

Publicidad

No hay respuestas.

Dejanos tú opinión