El Movimiento a favor de los derechos civiles en EEUU
En los años cincuenta se origina en E.E.U.U un nuevo movimiento en favor de los derechos civiles. El éxito de las protestas que habían emprendido los negros durante la segunda guerra mundial, mejoró su situación económica y social y también tendió a suavizar las relaciones interraciales. Sin embargo, a pesar de los logros alcanzados, los negros continuaban ocupando los estratos mas bajos de la próspera sociedad estadounidense y seguían siendo víctimas de medidas racistas en la educación, en los transportes, en los barrios residenciales, en el trabajo, en los negocios, en los restaurantes, en los lugares públicos y en la práctica de sus derechos electorales.
En los años de la posguerra, los negros diversificaron y radicalizaron sus métodos de lucha en contra de la discriminación racial. Algunos de estos métodos fueron los tradicionales, como los procesos judiciales entablados ante los tribunales por la N.A.A.C.P (National Association for the Advancement of Colored People), y otros nuevos en su forma como: los que promovieron la protesta no violenta de acción directa, los que reclamaban la formación de una nación negra en el mismo territorio estadounidense y, los que se declaraban a favor del “Poder Negro”. En este marco, cabe señalar, que tanto las protestas encaradas por la N.A.A.C.P como por los grupos de acción directa no violenta, a diferencia de los otros núcleos mas militantes, tenían objetivos “integracionistas”, es decir, que los hombres de color fueran aceptados como iguales en la sociedad blanca norteamericana.
La N.A.A.C.P, una organización de carácter nacional , que ponía su acento en las vías de apelación judicial y en la educación pública, había logrado significativos progresos en sus batallas legales. Por su parte, la Corte Suprema, había adoptado posturas que tendieron a ampliar los derechos civiles de la minoría negra. En este contexto, en 1954, la Corte se pronunció, en línea con sus fallos anteriores, contrario a la segregación en las escuelas públicas y sostuvo que en el campo de la educación, no tenía cabida la doctrina de “separados pero iguales”. Sin embargo, el Tribunal carecía de la autoridad necesaria para hacer cumplir sus dictámenes en la práctica. Los sureños blancos se oponían a cualquier intento de modificar el status quo racial. En algunas ciudades multitudes se reunieron para impedir el ingreso de estudiantes negros a las escuelas o universidades públicas. Políticos sudistas llamaron a resistir el fallo de la Corte, se formaron Consejos de Ciudadanos Blancos y recrudeció el terror ejercido por el Ku Klux Klan (un grupo racista fundado en Tennesse en 1865) contra los negros sureños.
De todos modos, a pesar de la resistencia de los blancos del Sur, los afroamericanos intensificaron sus protestas y dieron impulso a otro modo de expresar sus demandas: la acción directa no violenta.
El primer estallido se produjo en la ciudad de Montgomery, del Estado de Alabama. De acuerdo a la costumbre sureña, que era ley en Alabama, en los ómnibus, los negros debían ceder los asientos delanteros a los pasajeros blancos. Pero Rosa Parks, una mujer negra se negó el 1 de diciembre de 1955 a entregar su asiento. Rosa Parks fue detenida por resistencia a la autoridad y por violar las ordenanzas municipales. Este incidente se convierte en el detonante una nueva táctica: un boicot, que movilizaría a la población negra bajo el liderazgo del pastor baptista Martín Luther King contra el transporte público de la ciudad. El boicot de los negros de Montgomery se extendió por mas de un año, durante el cual, los negros se movilizaron por otros medios de transporte.
King creía que no se debía prestar colaboración a un “sistema perverso”, que “quien acepta el mal en forma pasiva está tan comprometido con él como quien contribuye a perpetrarlo” . De todos modos no era partidario de cometer actos de violencia y combinó la vía no violenta de acción directa de Mahatma Gandhi junto a la ética cristiana, como una filosofía de acción para promover la igualdad racial.
El boicot terminó con un gran triunfo para los negros, la municipalidad tuvo que ceder. En 1956 la Corte Suprema declaró que las leyes del Estado de Alabama y locales que exigieran segregación en los ómnibus eran anticonstitucionales. De este modo, los pasajeros blancos y negros debieron ser admitidos en igualdad de condiciones.
Además, el boicot fue importante porque captó la atención del país y del resto del mundo al poner en evidencia la situación que padecían los negros en la “democracia” estadounidense.
A partir de este triunfo, la influencia de Martin Luther King se proyecta a nivel nacional y su figura se convierte en el símbolo de una filosofía y táctica exitosa en contra la discriminación racial.
El conflicto interracial fue adquiriendo mayores proporciones en los estados sureños. Y la protesta negra intentó ser acallada por medio medidas “oficiales” persecutorias, campañas de descrédito, acusando a los dirigentes negros de comunistas o subversivos y también, de forma violenta, desde amenazas al arrojo de bombas y asesinatos.
En este contexto, se extendió un movimiento que dio lugar a otra forma de protesta no violenta: el sit-in (sentada). El 1 de febrero de 1960 cuatro estudiantes universitarios negros tomaron asiento en una cafetería, en la zona reservada para blancos, del local de Woolworth, en Carolina del Norte, y pidieron ser atendidos. Cuando fueron rechazados, se negaron a retirarse. Este método de lucha era simple: ante la invitación a abandonar el local, los jóvenes se negaban, se sentaban en el piso, hasta provocar la intervención policial. Dos meses después, setenta y cinco ciudades de doce Estados habían tenido sit-ins y se habían realizado casi 1300 arrestos, siendo la mayoría de los detenidos negros. Si bien este tipo de protesta había comenzado en forma espontánea y privativa de los estudiantes, mas tarde, distintas asociaciones que propugnaban métodos pacíficos como modo de acción (entre ellas la de King), habrán de desempeñar un rol importante en la organización y coordinación de los sit-ins. Y la explosión también se extendió al Norte. Escribe W.P.Adams:
“Aquel mismo año, los negros del Norte fijaron su atención en la segregación que de facto imperaba en sus ciudades. Con este ataque simultáneo a la segregación de iure en el Sur y a la que de facto se producía en el Norte, se inició ´la revuelta negra´”
En esta revuelta, las jóvenes generaciones de estudiantes universitarios negros habrán de adoptar una actitud diferente de la que habían asumido sus padres, que en el mejor de los casos había consistido en un apoyo a las actividades legalistas de la N.A.A.C.P. En un manifiesto elaborado por estudiantes de Atlanta, Georgia, expresaban:
“No nos proponemos esperar plácidamente que nos vayan entregando, uno por vez, los derechos que nos pertenecen por la ley y por la moral. La juventud de hoy no se sentará a un lado sometida, mientras se le niegan todos los derechos, los privilegios y los goces de la vida”
La protesta negra de acción directa no violenta logró captar las simpatías de blancos, de prestigiosos diarios y también, de la administración Kennedy. En 1961 se popularizaron las denominadas “Marchas de la Libertad”, en donde negros y blancos, organizaron viajes interestatales para poner en práctica lo que la Corte había establecido por ley: la ilegalidad de la discriminación en los restaurantes de las terminales de ómnibus.
Por otra parte, el gobierno del Presidente J.F. Kennedy, asume un papel mucho mas enérgico en favor de los derechos civiles, tanto estimulando leyes para evitar la discriminación racial como con la designación de varios negros en el gobierno y en cargos de responsabilidad. Pero a esta altura de los acontecimientos, las pequeñas concesiones eran insuficientes y se desata una mayor ola de violencia. En abril de 1963, la represión brutal ejercida por la policía contra una manifestación no violenta, encabezada por King y transmitida por televisión, transformó el humor nacional, y le posibilitó al Presidente Kennedy elevar un proyecto de ley al Congreso para evitar la discriminación racial, “bajo la afirmación de que la raza no debía ocupar lugar alguno en la vida ni en el derecho norteamericano” . Pero el Congreso no reaccionó. Las protestas negras encontraron su punto culminante en agosto, cuando se realiza una manifestación masiva, a la que concurrieron alrededor de 250.000 personas en Washington D.C, y en donde King pronuncia su famoso discurso “Yo tengo un Sueño”:
“Tengo el sueño de que un día mis cuatro hijitos vivan en una nación en la que serán juzgados, no por el color de su piel, sino por …su personalidad”
En definitiva esta manifestación, como la magnitud del proceso desencadenado, condujo al Congreso a la aprobación de la Ley de Derechos Civiles en 1964. (después del asesinato de Kennedy). Esta Ley prohibía la discriminación racial en las escuelas, en todos los lugares públicos, estaciones de servicio, restaurantes, alojamientos, parques, piscinas, entretenimientos, exhibiciones, en los servicios del comercio interestatal, en los programas que recibían fondos federales y además, declaraba ilegal la discriminación laboral. Otra Ley que se dicta en 1965 incluía nuevas garantías para ejercer el derecho el voto y vencer los artilugios legales y técnicos que les impedían a los ciudadanos negros materializar sus derechos constitucionales. Es decir, que a nivel legal se habían alcanzado grandes éxitos. Sin embargo, estas leyes no lograron aplacar las voces de incorformismo. A pesar del “derecho abstracto”, los negros continuaban expuestos a la discriminación racial de “facto”. Y otras organizaciones habían surgido, como las separatistas de los musulmanes negros y los Panteras Negras, que bajo el liderazgo de figuras como Malcom X y de Stokely Carmichael, descalificaban los objetivos integracionistas y métodos no violentos empleados por Martin Luther King y sus seguidores. Estos grupos eran núcleos minoritarios dentro de la población de color, pero lograron atraer la simpatía de un número nada despreciable negros impacientes, que habían perdido la esperanza de participar en el “American Way of Life”, el sueño americano. Por eso los musulmanes negros demandaban tierras de los EEUU para formar una nación negra musulmana y los militantes de las Panteras Negras, influidos por teóricos marxistas, abogaban por un “nacionalismo revolucionario” y la “autodefensa armada”. En este marco de radicalización, se multiplicaron los enfrentamientos raciales callejeros, arrastrando un número importante de muertos, heridos y destrozos en las grandes ciudades. Y ante el asesinato de Martín Luther King en 1968, a manos de un blanco, se extienden aún mas los estallidos de violencia negra. El cariz que adoptaron los acontecimientos, junto a la fuerza que habían adquirido los grupos pacifistas, provocó el resurgimiento de una atmósfera conservadora en la sociedad estadounidense, y la voluntad de apoyar las reivindicaciones de los negros se detiene. El nuevo presidente Richard Nixon (1969-1974) adoptó una política de confrontación y frenó el proceso de integración en las escuelas. A fines de los sesenta, el poder del movimiento de los derechos civiles parecía haber perdido fuerza, pero al mismo tiempo, desde 1965, se había fortalecido otro tipo de protesta, que también contó con el apoyo de los líderes de la comunidad negra: la de los grupos antibélicos y estudiantiles que se manifestaban en contra de la guerra de Vietnam.
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El movimiento de protesta estudiantil contra la Guerra de Vietnam en E.E.U.U.
El mayor involucramiento de E.E.U.U en la guerra de Vietnam como del continuo incremento del número de soldados norteamericanos enviados – de 25.000 en enero de 1965 a 200.000 en noviembre 1965- suscitó uno de los movimientos de protesta mas importantes que se desarrollaron en los EEUU desde la segunda guerra mundial.
Hasta 1964 la intervención estadounidense en Vietnam no se había convertido en un tema de movilización, incluso para los núcleos radicales que participaban en las campañas por los derechos civiles. Sin embargo, a partir de 1965, los grupos radicales se encontraron en el centro de un movimiento de protesta que logró incorporar, a medida que se prolongaba la guerra, a otros sectores de la sociedad norteamericana.
Este movimiento se caracterizó: primero, por su intensidad y por el incremento creciente de su capacidad de movilización; segundo: por el papel que cumplieron los estudiantes universitarios como motorizadores de las protestas antibélicas; tercero: por estar apoyado por diferentes personalidades y organizaciones, algunas con posturas en conflicto entre si; cuarto: porque sus acciones habrán de tener profundas repercusiones en la política nacional y, finalmente: por ser uno de los primeros movimientos de revuelta juvenil que estallaron en el mundo durante los años sesenta.
En la década del sesenta los estudiantes universitarios se habían convertido en una fuerza política y social independiente en E.E.U.U. Estos jóvenes, cuyo crecimiento numérico aumentaba extraordinariamente todos los años y se hallaban concentrados en “ciudades universitarias”, eran un grupo con un gran poder de movilización, que dio origen a un movimiento que optó por el radicalismo político.
Las primeras manifestaciones de la rebelión estudiantil, como la que tuvo lugar en la Universidad de California en Berkeley (1964), comenzaron expresando su disconformidad con los contenidos educativos, con la estructura administrativa universitaria, con el papel social de la universidad y contra las restricciones a la actividad política de los estudiantes. Sin embargo, bajo el estímulo de la guerra de Vietnam, las masivas protestas estudiantiles se extendieron y adquirieron propósitos políticos mas amplios y radicales.
El primer “teach in”(asamblea), que se organizó en la Universidad de Michigan el 24 de marzo de 1965, adquirió el mismo significado simbólico para el movimiento antibélico, que el sit-in de Woolworth en 1960 para el movimiento de los derechos civiles. Los teach-in, surgieron como un instrumento de protesta, de estudiantes y profesores, para expresar su disconformidad con la guerra de Vietnam. Después del primer teach-in in Michigan, en unas pocas semanas y en el curso de varios meses, los teach-ins se extendieron a muchos otros establecimientos, en los que participaron alrededor de cientos de miles de estudiantes y no-estudiantes, profesores universitarios y personas que no pertenecían al mundo académico. El teach-in del 22 de mayo de 1965 en la Universidad de California de Berkeley se desarrolló durante 36 horas, en donde se hicieron presentes alrededor de 35,000 personas y los expositores pertenecían a todo el arco de la oposición antibélica, desde un senador, a un representante de un partido maoísta.
Durante 1965, los teach-ins, las marchas y actos de desobediencia civil, terminaron instalando el debate sobre la intervención estadounidense en Vietnam, como un tema cotidiano, tanto en la prensa como en la opinión pública, mientras que el número de activistas y simpatizantes en contra de la guerra se incrementaba día a día.
Sin embargo, la presencia de las tropas estadounidenses en Vietnam fue aumentando (superando los 400.000 soldados en 1967).En 1967, se realizaron tres manifestaciones masivas, en las que participaron alrededor de 250.000 personas en Nueva York, 70.000 en San Francisco y otras 200.000 sobre el Pentágono. Estas demostraciones contaron con la presencia y apoyo de dirigentes negros como Martin Luther King y Stokely Carmichael. Asimismo, otro movimiento de protesta, conformado por jóvenes blancos, los hippies, que alcanzaron su apogeo a fines de los sesenta, si bien rechazaban todo activismo político, también se manifestaron contrarios a la guerra.
A medida que el tiempo avanzaba, las demostraciones estudiantiles se volvieron mas violentas. De hecho, el movimiento antibélico, era una corriente heterogénea, conformada por diferentes grupos, con opiniones diversas y conflictivas entre sí : los que manifestaban que la guerra era uno, entre los muchos errores de la política exterior estadounidense, y que creían que era posible poner fin al conflicto dentro del sistema político y militar imperante y, los que denunciaban la participación de E.E.E.U en Vietnam como una simple expresión de su política expansionista e imperialista. Estos últimos, influidos por los movimientos revolucionarios del Tercer Mundo y por las ideas del profesor de filosofía Hebert Marcuse, dieron origen a la “Nueva Izquierda”, que proponía la destrucción del sistema capitalista en los E.E.U.U. Como consecuencia de estas posturas en conflicto, unos abogaban por negociaciones de paz, con la participación norteamericana y otros por el retiro inmediato e incondicional de las tropas en Vietnam.
Al mismo tiempo, las políticas de la Administración Johnson, con engaños y verdades a medias sobre lo que estaba ocurriendo en Vietnam, provocaron la falta de credibilidad en el gobierno y, la creciente hostilidad de los medios de comunicación y de la opinión pública a la guerra. La cobertura televisiva, con los horrores de la guerra, y los reveses de las fuerzas norteamericanas en Vietnam, se hizo cotidiana e intensa. La idea que estaban combatiendo en una guerra “sin esperanza” y la duda sobre la supuesta “misión” que debía asumir los E.E.U.U para contener el comunismo en el mundo, se instalaron en la sociedad. Por otra parte, el efecto causado por la desmoralización de las tropas asentadas en Vietnam, como consecuencia de los éxitos logrados por las tácticas guerrilleras del enemigo y por el aumento del número de heridos y muertos, no fue menor. Muchos jóvenes se negaron a enrolarse y algunos desertaron huyendo a Europa y a Canadá.
La falta de consenso sobre la guerra se fue ampliando y políticos de primer nivel comenzaron a pedir la retirada de las tropas y a poner fin al conflicto. En este marco, Johnson decide renunciar a su candidatura a la reelección, y el republicano Richard Nixon, que había prometido terminar rápidamente con la guerra, es elegido Presidente(1969-1974).
El movimiento antibélico alcanzó su punto culminante entre 1969 y 1970. En 1969 las encuestas reflejaban que la mayoría de la población se oponía a la participación de E.E.U.U en la guerra. En 1969, se realizó una manifestación en Washington a la que acudieron alrededor de 250.000 personas. En 1970, después que el Presidente anunciara el incremento del reclutamiento por la entrada de las tropas en Camboya, la ola de protesta se hizo mas violenta, y se produjeron demostraciones en todos los campus universitarios. Sin embargo, el carácter que habían adoptado las revueltas estudiantiles, los conflictos raciales y las manifestaciones en contra de la guerra de Vietnam, también provocaron la oposición de parte de la población y el resurgimiento de una atmósfera conservadora. Por otra parte, la administración Nixon, habrá de impulsar simultáneamente, tanto la retirada creciente de los efectivos en Vietnam, como una política de confrontación con el movimiento antibélico. En 1973 se firma finalmente un armisticio que le permitió a los norteamericanos su salida de la guerra. Pero las imágenes poco felices de huida de las tropas norteamericanas proyectadas por la televisión, quedaron grabadas en la memoria estadounidense como símbolo de una de sus peores derrotas.
Por otra parte, cabe destacar que la oposición a la guerra de Vietnam, no sólo se desarrolló en los E.E.U.U. La protesta contra la intervención estadounidense en la zona se constituyó en una de las causas comunes de muchos de los movimientos estudiantiles contestatarios que dieron origen a la “Nueva Izquierda” en los países de Europa Occidental y Central. Estos jóvenes, que se oponían a todas las manifestaciones “represivas” del poder económico, político y cultural en sus sociedades y, que tenían por héroes a Fidel Castro, al Che Guevara, a Ho Chi Min y a Mao Zadong, consideraban al conflicto vietnamita como una expresión mas del imperialismo estadounidense y como parte de la lucha por la liberación de los pueblos oprimidos del Tercer mundo. En este contexto, la guerra contra Vietnam, se convirtió en uno de los lemas que movilizaron a los movimientos estudiantiles que se expandieron tanto en Francia, como en Alemania, Inglaterra e Italia.
En síntesis, el movimiento de protesta antibélico estadounidense, encabezado por los estudiantes universitarios, se convirtió, por un lado, en un de factor político independiente, que movilizó a cientos de miles de jóvenes que se sumaron a las marchas, que participaron en los teach-ins y que se negaron a enrolarse en el servicio militar, y por otro, en uno de los detonantes que condujo a otros sectores de la población a manifestarse mayoritariamente en contra de la intervención de los E.E.U.U. en Vietnam.
(Sugiero una foto sobre alguna de las manifestaciones masivas que se realizaron contra la guerra).
Tomo II.Ed.Temas, Bs.As.2005
Susana Brauner











