< Browse > Home / Historia de la Civilizacion / Articulo: El Holocausto

| Login | RSS

El Holocausto

27/07/2009 | 1 Comentario | Archivado en Historia de la Civilizacion por Benny

El estudio del holocausto, el exterminio de millones de judíos europeos perpetrado por el nazismo durante la segunda guerra mundial, ha dado lugar a numerosas investigaciones, interpretaciones y teorías, monografías históricas y biografías, análisis psicológicos y memorias, literatura de ficción, películas y documentales.
¿ Cómo explicar la matanza industrial de millones de seres humanos en fábricas de la muerte, organizada por un estado moderno, en el mismo corazón de la civilización occidental? Los intentos de dar respuesta a este interrogante han seguido caminos muy diferentes. Sin embargo, por razones de espacio, no podremos detenernos en el amplio debate historiográfico suscitado. De todos modos, y sin pretender proporcionar una interpretación de los multifacéticos factores que hicieron posible el exterminio, podemos señalar que el holocausto fue parte de una política nacional, basada en el supuesto que los judíos pertenecían a una raza inferior y maléfica, que englobó tanto a Hitler, como a diferentes estamentos del gobierno alemán, a sus fuerzas de seguridad, al partido, y a sectores de la industria, frente a una sociedad respetuosa de las leyes y empapada de ideas e imágenes antisemitas.
A continuación, presentaremos sólo una breve síntesis de las principales líneas de acción que condujeron al asesinato organizado de millones de judíos.

Las políticas adoptadas por el régimen nazi durante los primeros seis años en el poder, lograron excluir a los judíos, gradual y sistemáticamente, de todas las esferas de la sociedad alemana. En otras palabras, el Tercer Reich había convertido a los judíos en “muertos sociales”.
Al estallar la guerra, comienza una nueva etapa, se radicaliza la política antijudía y las SS se habrán de convertir en el brazo ejecutivo del proceso que condujo a la eliminación de la influencia judía en el continente europeo. Entre 1939 y 1941, es decir, a partir de la ocupación alemana de vastas zonas de Europa y, hasta la invasión nazi a la URSS, las diferentes líneas de acción puestas en práctica se caracterizaron por:
- la implementación de medidas restrictivas contra todas las poblaciones judías que habitaban los territorios conquistados por los alemanes.
- promover la emigración de los judíos al exterior, a “reservas judías” y a la Isla de Madagascar (hasta el 31 de octubre de 1941).
- la deportación forzada y el confinamiento en ghettos (barrios especiales situados dentro de las ciudades) cercanos a las vías férreas.
- la promulgación de ordenanzas que constreñían los medios económicos y de salud, provocando el hambre, epidemias y un alto índice de mortalidad.
- la obligación de realizar tareas coercitivas en campos de trabajo.

En otras palabras, los judíos que residían en zonas bajo el dominio o influencia nazi, fueron aislados, movilizados y también utilizados como mano de obra esclava.
Sin embargo, a pesar de las condiciones deplorables a las que fueron sometidos, los sucesos dramáticos experimentados a partir de 1941, lograron eclipsar las políticas implementadas en épocas anteriores.
La idea de aniquilar a la población judía figuraba entre las profecías y advertencias anunciadas por los nazis desde su arribo en la arena política alemana. De todos modos, el primer programa, que autorizó un asesinato experimental, fue practicado con personas que padecían problemas mentales o congénitos, cuyo “potencial para transmitir sus enfermedades a las nuevas generaciones”, hacían peligrar la salud de la raza aria. En cambio, la decisión de comenzar el exterminio sistemático de los judíos, fue adoptada, aparentemente, entre 1940 y 1941 y ajustada su organización en la Conferencia de Wannsee, que se celebró en Berlín el 20 de enero de 1942. Cinco de los participantes eran representantes de las S.S y la Gestapo, los restantes eran delegados de diversos departamentos estatales, todos de grado ejecutivo. Los presentes discutieron el plan de exterminio de los judíos europeos, que según sus cálculos sumaban once millones, es decir, incluso de aquellos que no vivían entonces en los dominios nazis, como los judíos de Turquía, Suiza, Inglaterra e Irlanda. Entre las decisiones centrales se destacaban las medidas para preparar la emigración forzada de los judíos de Alemania, Croacia, Eslovaquia, Rumania y Hungría “al Este”. Entre los fragmentos mas importantes del Protocolo de la Conferencia de Wannssee podemos citar:
“ …Durante la solución final, se deberá conducir a los judíos al servicio de trabajo al Este. En grandes columnas de trabajo y separados por sexo, se trasladará a esas zonas a los judíos aptos capaces de trabajar, para que construyan las carreteras; no hay duda que se perderá una gran proporción de ellos como consecuencia de una selección natural. Los que queden necesitarán un tratamiento adecuado, porque sin duda alguna representan la parte (físicamente) mas resistente y con su liberación, se podrían transformar en el germen de una resurrección (pruebas de ello lo da la historia).
Durante la ejecución de la solución final, Europa será revisada a fondo, desde el Oeste al Este…Primeramente, los judíos evacuados serán trasladados por trenes hacia los denominados ghettos de tránsito, con el fin de transportarlos luego al Este…”
La Solución Final se inició por medio del “fusilamiento en masa”, llevado a cabo por comandos de acción, los Einsatzgruppen, durante la invasión alemana a la U.R.S.S.
El siguiente documento describe parte de la metodología de implementada por estos grupos:
“Kovno, 1 de diciembre de 1941
…Puedo señalar hoy que el objetivo de solucionar la cuestión judía en Lituania fue alcanzado por medio del EK3. No existen ya mas judíos en Lituania, salvo judíos de trabajo(Arbeitsjuden) y sus familias…Fue necesario concentrar a los judíos en uno o varios lugares. De acuerdo con su número fue necesario encontrar el lugar adecuado para las fosas…
Opino que es necesario empezar inmediatamente con la esterilización (Sterilisation) de los varones que se encuentran entre los judíos de trabajo, para evitar su reproducción en el futuro. Si sucediera que alguna judía quedara embarazada es necesario eliminarla…”
Jäger
SS Standartentführer

Las SS y las fuerzas de seguridad alemana controlaban las operaciones. Sin embargo los asesinatos también contaron con fuerzas auxiliares conformadas por miembros de las poblaciones locales ocupadas. Según la denuncia presentada al Tribunal Militar Internacional, los Einsatzgruppen asesinaron a mas de un millón de judíos en los territorios conquistados a la URSS en un período que sólo abarcó un año y medio. Sin embargo, esta forma de matanza, parece haber generado algunos problemas de conciencia y de eficacia. Tras otros experimentos, se decidió continuar el asesinato por medio del gaseamiento sistemático, en campos de extermino fijos o en las denominadas “fábricas de la muerte”.
Estos campos permitieron a los nazis concentrar la matanza industrial de millones de judíos procedentes de diferentes partes de Europa, en un número limitado de establecimientos ubicados en Polonia, que era el centro demográfico del judaísmo europeo. En el campo de Auschwitz-Birkenau, comenzó el proceso de exterminio en 1942. Allí fueron asesinados judíos y personas de varias nacionalidades y minorías, como los gitanos y prisioneros de guerra soviéticos.
Para reducir al mínimo la resistencia de los prisioneros, los alemanes, a través de engaños, ocultaron a las víctimas el destino que les era deparado. Las cámaras de gas, disfrazadas como cuartos de ducha, tenían el signo de la Cruz Roja en las puertas. En algunos casos, las SS ordenaban tocar música a orquestas formadas por prisioneros, mientras otros eran enviados a “ducharse”.
El siguiente es un extracto de notas tomadas por el ingeniero Kurt Gerstein, que trabajaba para los SS en el campo de exterminio de Belzec:
“…Yo estaba de pie con el Capitán de la Policía, Wirth, frente a las cámaras de la muerte. Hombres, mujeres, niños, criaturas, personas con piernas amputadas, todos desnudos, completamente desnudos, pasaron delante de nosotros. Un fuerte SS se encontraba a un lado y hablaba a esa pobre gente con una voz suave: ‘No os va a ocurrir nada. Tan sólo debereis respirar profundamente para fortalecer vuestros pulmones; esta inhalación es necesaria por causa de las enfermedades infecciosas, es una buena desinfección’…Pero la mayoría comprende lo que está ocurriendo; ¡el olor revela el destino que les espera! Madres desnudas con criaturas en el pecho; numerosos niños de todas las edades, desnudos; todos vacilan, pero entran en las cámaras de la muerte: la mayoría en silencio, empujados por aquellos que van detrás de ellos, conducidos por los latigazos de los hombres de las SS…”
A fines de la guerra, frente al avance de los aliados y la necesidad de evacuar zonas, los alemanes obligaron a los prisioneros a marchar a pie, bajo terribles condiciones en las denominadas marchas de la muerte. Muy pocos de ellos lograron sobrevivir.
¿ Cuántos alemanes sabían de la magnitud de lo que realmente estaba sucediendo? Es difícil responder. El gobierno nazi no proclamó abiertamente lo que estaba haciendo y también tomó medidas para mantenerlo en secreto. Probablemente muchos creían que los judíos eran sólo “trasladados” al Este. Pero otros no podían desconocer las dimensiones de la matanza: se necesitaron miles de funcionarios para llevar a cabo el exterminio, tanto en la estructura administrativa del régimen como en campos de trabajo, de concentración y de la muerte. Había 900.000 hombres solamente en las SS.
En este contexto, la población alemana, no mostró mayor resistencia a las medidas adoptadas por el gobierno nazi. Pero hubo excepciones. Varios millares de judíos de Berlín consiguieron pasar a la clandestinidad gracias a la ayuda de alemanes no judíos.
En países como Francia, Holanda, Bélgica, Noruega, Grecia e Italia, muchos judíos fueron salvados gracias a la actitud de sus poblaciones locales. La activa oposición de Finlandia, Dinamarca y Bulgaria a la presión nazi, ayudó a proteger a la mayoría de los judíos que vivían en su seno. Además, si bien muchos polacos entregaron a los judíos a los nazis, hubo otros, especialmente de los monasterios, que trataron de salvarlos. La actitud de los aliados fue ambivalente. Mientras manifestaban su oposición a los crímenes nazis, se negaron a recibir la inmigración de refugiados judíos en gran escala y, por consideraciones de tipo militar-estratégico, no emprendieron operaciones de salvación o liberación de los prisioneros. La resistencia armada judía, aunque tardía, se manifestó de diversas formas: se organizaron rebeliones en los ghettos y campos de exterminio, participaron en la actividad de los grupos clandestinos antinazis donde se les permitió ingresar y se enrolaron en los ejércitos que combatían contra Hitler.
De todos modos, el holocausto destruyó a gran parte de las comunidades judías de Europa. Del gran número que vivían en Polonia, Alemania, Austria, Holanda, Checoslovaquia, Yugoslavia y Grecia, quedaron sólo unos pocos. De los judíos de la Unión Soviética, Rumania, Hungría sobreviviría aproximadamente la mitad. De Francia una cuarta parte de ellos fue exterminada. No hay cifras exactas acerca de la cantidad de judíos muertos; los cálculos oscilan entre cuatro millones y medio y seis millones .
De todas maneras, cabe destacar, que no sólo los judíos fueron deportados a los campos de concentración y exterminio. La persecución nazi alcanzó a otros sectores, a los opositores al régimen, a los socialistas, a los delincuentes comunes, a los mendigos, a los deficientes mentales, a las personas con problemas congénitos y a los homosexuales. Al mismo tiempo, el nazismo condujo al genocidio de otras minorías, “racialmente singulares” como los gitanos y a la muerte de millones de eslavos, especialmente polacos y soviéticos.
Al concluir la guerra, un Tribunal Militar Internacional que se reunió en la ciudad alemana de Nüremberg, comenzó a juzgar a las figuras mas destacadas del gobierno nazi. Los halló culpables de crímenes contra la humanidad, de asesinato, exterminio, esclavitud, deportación, y otros actos inhumanos contra la población civil, y de persecuciones por razones políticas, religiosas y raciales. Asimismo, en casi todos los estados que participaron en el conflicto, y en el mismo Estado de Israel, se celebraron otros juicios nacionales por crímenes de guerra contra miles de nazis y sus aliados en la Solución Final.

Bibliografía

Bauer,Yehuda, Rethinking the Holocaust, Yale University Press, New Haven and London, 2001

Breitman Richard, The Architect of Genocide,Himmler and the Final Solution,Alfred A.Knopf, Nueva York, 1991

Browning, Christopher, “The Euphoria of Victory and the Final Solution: Summer-Fall 1941”, en German Studies Review 17, N°3, 1994,p.p 473-481

    Sobre el autor: Benny

Durante algunos años trate de estudiar Relaciones Públicas en UADE (Universidad Argentina de la Empresa), hasta que faltando 6 materias decidí dejarla... cosas de la vida.... Lo que pueden encontrar acá es la recopilación de data sobre mi paso por esa carrera que como me ocupaba demasiado lugar decidí tirarla, pero antes opte por colgarla en la red para que perdure por siempre...
Publicado el 27/07/2009 | Lecturas 530 veces, 2 solo de hoy

Apuntes Relacionados

Follow Discussion

One Response to “El Holocausto”

Trackbacks

  1. Bitacoras.com  

Dejá tú respuesta