Caracterización de la Argentina moderna
En las décadas previas a1916, la Argentina se embaucó en el “progreso”. Desde mediados del S XIX comenzó en el mundo la integración del mercado y la expansión del capitalismo, pero sus efectos se vieron limitados por varias razones; la principal fue la deficiente organización institucional, de modo que la tarea de consolidar el estado era fundamental lo cual se cumplió, en parte, hacia 1880 cuando asumió por primera la presidencia el Gral. Julio A. Roca.
Lo primero fue asegurar la paz y el orden, y el control sobre el territorio. Desde 1862 el Estado Nacional, fue dominado y subordinado a quienes hasta entonces habían desafiado su poder y aseguró para el ejército nacional el monopolio de la fuerza. Los límites territoriales del Estado se definieron con claridad: en 1879 se aseguró la frontera sur arrinconando a la tribus en el contrafrente andino, hacia 1911 se completó la ocupación de los territorios de la frontera nordeste, la guerra del Paraguay contribuyó a definir la frontera de la cuenca del Plata y la Conquista del Desierto, en 1879, aseguró la posesión de la patagonia.
Se configuró así un nuevo escenario institucional. Apoyado en los triunfos militares, se consolidó un centro de poder fuerte, cuyas bases jurídicas se hallaban en la constitución sancionada en 1853.
Las facultades legales fueron reforzados por una práctica política en la que, desde el vértice del poder, se controlaban simultáneamente los resortes institucionales y los políticos.
El Unicato:
Aunque en 1880 estaban delineadas las instituciones del Estado (el sistema fiscal, el judicial, el administrativo) en muchos casos eran apenas esbozos que debían ser desarrollados.
Moldear y organizar la sociedad en formación, según sus convicciones acerca del progreso, y generar en ella en consenso necesario para las transformaciones que se estaban desarrollando fue la preocupación principal de la elite dirigente.
Las leyes de Registro civil y Matrimonio civil, impusieron la presencia del estado en los actos mas importantes de la vida de los hombres (el nacimiento, el casamiento, la muerte) hasta ahora regulados por la Iglesia.
Esa presencia del Estado se reforzaría en la regulación de la higiene, del trabajo, y sobre todo con la ley de servicio militar obligatorio que, al llegar a la mayoría de edad, colocaba a todos los hombres en situación de ser controlados, disciplinados y argentinizados. La educación primaria fue laica, gratuita y obligatoria. Con la alfabetización el Estado se aseguraba la instrucción básica común para todos los habitantes y a la vez la integración y nacionalización de los niños hijos de extranjeros. Se adoptó como filosofía de vida al Positivismo (demasiada afición a comodidades y goces), por su valoración de la eficiencia y el pragmatismo, del orden y el progreso.
1) Relacionar Modelo Agro Exportador con el ingreso de inmigrantes y de capitales.
El Estado actuó sistemáticamente para facilitar la inserción de la Argentina en la economía mundial.
Se establece una asociación con Gran Bretaña, basada en la expansión de la producción lanar Argentina y la industrialización de Gran Bretaña, convertida ya en el taller del mundo. Esta comenzaba a afrontar la competencia de Alemania y Estados Unidos y el mundo fue dividiéndose en áreas imperiales, formales e informales.
En el momento en que se consolidó la asociación con Gran Bretaña, ésta entraba en su madurez, sólida pero poco dinámica. Incapaz de afrontar la competencia industrial, se refugió en su imperio y sus inversiones, privilegiados, de bajo riesgo y alta rentabilidad.
En la Argentina, entre 1880 y 1913, el capital Británico creció casi 20 veces. A los rubros tradicionales (comercio, bancos, préstamos al Estado) se agregaron los prestamos hipotecarios sobre las tierras, las inversiones en las empresas públicas de servicios (tranvías, aguas corrientes) y sobre todo los ferrocarriles. Las empresas británicas se aseguraron una ganancia que garantizaba el ceñado quien también otorgaba exenciones impositivas y tierras a los costados por las vías por tenderse. El ferrocarril sirvió para integrar el territorio y asegurar la presencia del Estado, también para abrir la pampa húmeda, posibilitando (junto con el sistema portuario) la expansión de la agricultura primero y la ganadería después, cuando los mismos británicos instalaron el sistema de frigoríficos.
Esa expansión requirió mucha mano de obra. El país había venido recibiendo cantidades de inmigrantes en la forma creciente a lo largo del siglo, pero a partir de 1880 las cantidades crecieron abruptamente. En el país se modificó la política inmigratoria tradicional, cauta y selectiva y fomentar la inmigración con propaganda y pasajes subsidiados.
Los inmigrantes se concentraron primero, en las grandes ciudades, en la construcción de sus obras públicas y la remodelación urbana, y luego, al abrirse las posibilidades de la agricultura, se volcaron al campo.
Los inmigrantes extranjeros fueron gestionados y promovidas con amplias garantías, y el Estado asumió el riesgo.
Desde 1890 la expansión de la agricultura fue continua y el campo se llenó de chacareros y jornaleros. Entre 1892 y 1913 se quintuplicó la producción de trigo, de la cual la mitad se exportaba.
Al trigo se agregaron el maíz y el lino. Junto a la lana, ocupó un lugar cada vez más importante la carne, sobre todo a partir de 1900 cuando los frigoríficos empezaron a exportar a Gran Bretaña carne vacuna congelada o envasada.
En vísperas de la guerra, la Argentina era uno de los principales exportadores mundiales de cereales y carne.
Capítulo II: Los Gobiernos radicales
1) Justificar la imagen contradictoria que señala Romero con respecto de Irigoyen.
Hipólito Irigoyen asumió la presidencia de la Argentina el 12 de Octubre de 1916, elegido por el voto universal, secreto y obligatorio, según la nueva ley electoral sancionada en 1912 por iniciativa de Roque Sáenz Peña.
Su victoria indicaba una voluntad ciudadana mayorista. Vista desde la perspectiva predominante por entonces, la plena vigencia de la constitución, médula del programa de la UCR, el partido triunfante, se coronaba con un régimen electoral democrático, que colocaba al país a la vanguardia de las experiencias de ese tipo en el mundo.
La reforma política, se sustentaba en la profunda transformación de la economía y la sociedad. Aprovechando la asociación con Gran Bretaña, el país había crecido de modo espectacular. Los inmigrantes, atraídos para esa transformación, fueron integrados en una sociedad abierta, que ofreció oportunidades para todos, y si bien no faltaron las tensiones y los enfrentamientos, estos fueron asimilados y el consenso predominó sobre la contestación. La decisión de Irigoyen de modificar la tradicional actitud represora del Estado, utilizando su poder para mediar entre los distintos actores sociales y equilibrar así la balanza, parecía cerrar la arista conflictiva.
La sunción de Irigoyen podía ser considerada como la culminación feliz del largo proceso de modernización emprendido por la Argentina desde mediados del S XIX.
Otros, tenían otra imagen del Presidente. Para éstos, Irigoyen semejaba uno de aquellos caudillos bárbaros que se creía sepultados en 1880, atrás de él se adivinaba el gobierno de los mediocres. La transición política hacia la democracia no era bien vista , y quienes se sentían desplazados del poder manifestaban escasa lealtad hacia el sistema institucional y añoraban los tiempos en que gobernaban los mejores.
La Primera Guerra Mundial permitía vislumbrar el fin del progreso fácil, en que la relación con Gran Bretaña no bastaría ya para asegurar la prosperidad.
La sociedad estaba enferma, se decía, los responsables eran los cuerpos extraños, la inmigración en su conjunto. Creció así una actitud cada vez más intolerante, que se expresó en un nacionalismo “chauvinista”.
En resumen, Irigoyen para unos era quien venía a develar el ignominismo régimen y a iniciar la regeneración, para otros era el cuadillo ignorante y demagogo, expresión de los peores vicios de la democracia.
2) Vincular modelo Agro Exportados y Primera Guerra Mundial.
Con la PGM terminó la etapa del crecimiento fácil de la economía Argentina. Desde 1914 se entra en un mundo mas complejo, de manejo mas delicado y el futuro era incierto.
La guerra puso de manifiesto la vulnerabilidad de la economía Argentina, cuyos nervios motores eran las exportaciones, el ingreso de capitales, de mano de obra y la expansión de la frontera agraria; la guerra afectó tanto los condiciones como los espacios de las exportaciones, e inició una tendencia a la declinación de los términos del intercambio.
Las exportaciones agrícolas sufrieron primero el problema de falta de transportes, y luego el exceso a oferta en todo el mundo y la existencia de excedentes agrícolas permanentes, que impulsó a cada gobierno a proteger a sus agricultores.
Durante la guerra, hubo repartición de capitales, pero al finalizar ésta fue evidente que los tiempos del flujo fácil y automático habían terminado, porque los inversores de Gran Bretaña y los demás países europeos no estaban en condiciones de alimentarlo.
Su lugar fue ocupado por los banqueros norteamericanos como Morgan, que también estaban comprometidos con los prestamos a Europa, por lo que el flujo estuvo condicionado a la situación económica general.
Gracias a las ventas de carne enlatada, los años finales de la guerra fueron excelentes. La situación cambió a fines de 1920, cuando los gobiernos europeos, que habían estado haciendo stock, cortaron sus compra, y los precios y los volúmenes se derrumbaron. Las mayores pérdidas fueron sufridas por los ganaderos de las zonas más distantes, mientras que quienes poseían las tierras de invernada y suministraban el ganado fino para ser enfriado lograron sortear las dificultades.
3) Ejército y política.
El ejército que había sido organizado desde principios de siglo sobre las bases estrictamente profesionales, empezó a interesarse en la marcha de los asuntos políticos, quizá molesto por la forma en que Irigoyen los empleaba para abrir y cerrar la válvula del control social, y preocupado por eso que el presidente hacia de criterios políticos en el manejo de la intención.
Si las fuerzas armadas experimentaron malestares varios durante el gobierno de Irigoyen, todo se soluciona en el periodo siguiente. Bajo la conducción del Gral. Justo, ministro de guerra, se habían requerido adecuadamente, y grandes edificios, junto con grandes maniobras le habían dado al Ejercito una buena visibilidad social.
El Presidente Alvear se mostraba sensible a los planteos del grupo de los ingenieros militares. Luego se creó la fábrica militar de aviones, y un militar, Enrique Moscón, precedía Yacimientos Petrolíficos Fiscales, creado por Irigoyen cuando su periodo ya expiraba.
Las fuerzas armadas, y particularmente el ejército, estaban ocupando un lugar cada vez mas importante en el Estado, y en la medida que defendían intereses propios, se convertían en un actor político de consideración.
4) Sectores en pugna. Identificar y caracterizar.
Liga Patriótica: constituida por la Asociación del trabajo (institución patronal que suministraba obreros rompehuelgas), los clubes de elite (jockey), los círculos militares (la liga se organizó e el círculo naval), o los representantes de las empresas extranjeras.
Formada por conservadores y radicales. El Estado le prestó apoyo a través de la policía.
Tuvo capacidad para movilizar vastos contingentes de la sociedad, reclutados en sus sectores medios y la reivindicación del patriotismo y la nacionalidad, amenazada por la infiltración extranjera. Se dedica al “humanitarismo práctico”, organizando escuelas para obreros y movilizando a las “señoritas” de la alta sociedad.
Iglesia: Organizó la Gran colecta nacional, destinada a movilizar a los ricos e impresionar a los pobres. En 1919 se unificaron todas las instituciones católicas dentro de la Unión Popular Católica Argentina comandado por obispos y curas párrocos, quiénes iniciaron una guerra contra el socialismo, compitiendo en la creación de bibliotecas, conferencias y obras de fomento y caridad. La Iglesia (cada vez mas reacia a las instituciones democráticas) clausuraba la posibilidad de crear un partido político.
Ejército: Empezó a interesarse en la marcha de los asuntos políticos.
Sindicalistas: Reacios a la acción política partidaria, apostaron a la negociación entre los sindicatos y el Estado.
La Unión Ferroviaria fue fundada en 1922, cabeza indiscutida del sindicalismo. Sindicato fuertemente integrado, dirigido en forma centralizada, negociación con las autoridades, descartó la huelga como instrumento y obtuvo éxitos sustánciales.
Partido Socialista: Fundado en 1896 y de una fuerza electoral considerable e la capital, estaba lejos de posibilidades de posturas de ruptura. El socialismo era visto como la coronación y el perfeccionamiento de la democracia liberal, como la ultima instancia de una modernización que debía remover obstáculos tradiciones. Se opusieron al conservadurismo tradicional y al radicalismo. Escasa capacidad para arraigar en los movimientos sociales de protesta. Apostaron a la acción regulativa y a la posibilidad de crear en el congreso un ámbito de representación.
Partido Comunista: Formado por pacifistas, partidarios de la Tercera Internacional y de la Unión Soviética. Durante los años ´20 tuvo escaso peso, aunque cosechó simpatías entre los intelectuales.
Universidades: En 1918 estalla en Córdoba un movimiento “La Reforma Universitaria”. Las universidades eran socialmente elitistas y académicamente escolásticas. Muchos estudiantes quisieron abrir sus puertas, participar en su dirección, remover las viejas camarillas profesorales, instaurar criterios de excelencia académica y actualización científica, y vincular a la universidad con los problemas de la sociedad. Los reformistas recibieron el apoyo de Irigoyen, lograron que le incorporaran representantes estudiantiles al gobierno de las universidades, que se desplegaran a algunos de los profesores mas tradicionales y que se introdujeran nuevos contenidos y practicas. El reformismo universitario se nutrió por sobre todo del antiimperialismo latinoamericano y de la revolución rusa, con su apelación a las masas.
Liga Profesional de Fútbol: Los clubes de fútbol porteños agregaron un nuevo elemento de identificación nacional, tan fuerte como los símbolos patrios o la figura de Hipólito Irigoyen.
Unión Cívica Radical: Alcanzó la dimensión del moderno partido nacional y de masas. Constituido para enfrentarse al régimen, pudo funcionar eficazmente aun lejos del poder. Basado en una red de comité nacional. Su doctrina era la de la constitución. El Partido demostró una preocupación para adecuar sus ofertas a las cambiantes demandas de la gente.
Partido Demócrata Progresista: Arraigó entre los chacareros del sur de Santa Fe y de Córdoba y Rosario. Tuvo cierto peso en la Capital.
Partido Conservador de la Pcia de Bs As: Efectuó un liderazgo reconocido. Partido de derecha.
Congreso: Irigoyen plateó un conflicto con el congreso desde el 1º día de su mandato. Este desvalorizaba al congreso y desconocía su autoridad.
Antipersonalistas: Grupo opositor a Irigoyen. Alvear se inclinó por este grupo al nombrar ministro del interior a Vicente Gallo. Defendió el orden institucional. Radicales.
5) EEUU, Reino Unido y actores locales.
Fuerte presencia de Estados Unidos que , aquí como en otras partes del mundo, ocupo los espacios dejados libres por los países europeos derrotados en la guerra. La expansión económica de Estados unidos en loa década de 1920, se manifestó en primer lugar por un fuerte impulso exportador de automóviles, camiones y neumáticos (para los que Argentina se convirtió en uno de sus principales clientes), fonógrafos, radios, maquinaria agrícola y maquinaria industrial. Las grandes empresas industriales (General Motors, General Electric, Colgate, entre otras) realizaron aquí inversiones significativas. También avanzaron sobre las empresas de servicios públicos (electricidad y tranvías) como propietarios y como proveedores, particularmente de los Ferrocarriles del Estado.
A diferencia de las inversiones británicas (salvo en el caso de la maquinaria agrícola) las norteamericanas no contribuían a generar exportaciones, y con ellas divisas. Como las posibilidades de colocar nuestros productos tradicionales es Estados Unidos eran remotas, esta nueva relación creaba un fuerte desequilibrio en la balanza de pagos, que se convirtió e un problema insoluble.
Por otra parte, la vieja relación “especial” con Gran Bretaña se sostenía sobre bases mínimas: las compras británicas de cereales y carne, que los británicos pagaban con los beneficios obtenidos por la venta de material ferroviario, carbón, textiles y con las ganancias que daban los ferrocarriles y otras empresas de servicios. Sus insuficiencias eran cada vez mas evidentes: los suministros eran caros, no podía satisfacer las nuevas demandas del consumo y el capital británico era incapaz de promover las transformaciones que impulsaba el norteamericanismo. Pero, a la vez, la Argentina carecía de compradores alternativos, particularmente para la carne. Hostilizados de modo creciente por los norteamericanos (que ya antes de la guerra los habían desplazado de los frigoríficos) los británicos podían presionar sobre el gobierno argentino con volcar sus compras a los países del Commonweather, una alternativa reclamada por quienes querían introducir a Gran Bretaña en el nuevo mundo del proteccionismo.
En los primeros años de la posguerra los ganaderos se ilusionaron con la posibilidad de colocar sus productos en Estados Unidos (lo que hubiera solucionado parte del problema de la balanza desfavorable) pero a fines de 1926 el gobierno de aquel país con el argumento del peligro de la fiebre aftosa decidió prohibir cualquier importación de la Argentina. Gran Bretaña esgrimió una amenaza similar, logrando de los hacendados la aceptación de que la vuelta al bilateralismo era la única solución, para ellos y para el país.
La Sociedad Rural invitó a restringir la presencia norteamericana en la economía, y lanzó la consigna de “comprar a quien nos compra”, lo que implicaba defender las importaciones y las inversiones británicas y hacer pagar sus costos al conjunto de la sociedad.











