Una pizarra un gran instrumento

No en vano en las aulas de estudio se colocan pizarras. Este instrumento comenzó como una piedra lisa llamada pizarra, pero luego se elaboraron en madera colocándolas guindadas en la pared, y esto por citar un origen contemporáneo, porque si buscamos más atrás, hemos de reconocer los jeroglíficos que realizaban en épocas antiguas para representar ciertos hechos o figuras, quizá hasta con la intención de educar.

Pero este maravilloso recurso no se limita al uso en los centros educativos, hoy día es común verles en oficinas, negocios, hogares, organizaciones de todo tipo, desde las antiguas pizarras verdes para escribir con tizas, pasando por las blancas acrílicas que requieren un marcador especial, hasta llegar a las interactivas digitales.

Resultan muy útiles porque se utilizan para resaltar información de interés común, si deseamos transmitir algo. Pero también están para fines individuales si lo que queremos es realizar anotaciones importantes para nosotros mismos, como asuntos que merecen nuestra atención, para no olvidar algo, entre otros propósitos.

En cualquier lugar se puede improvisar una pizarra, con tan solo una pintura al agua mate, por supuesto, oscura, para que contraste con la tiza. Es aconsejable disponer de estas en los cuartos de los niños, para que sea su área de creatividad. Sabemos que a los niños les encanta rayar en las paredes, pues una manera de dejarlos drenar ese gusto, es dándoles un espacio especial para ello. En ese caso, se les complementa con tizas de colores, para que su imaginación quede bien plasmada.

Para los más grandecitos, que requieren una pizarra para estudiar, lo más conveniente es que sea acrílica, que tengan marcadores de distintos colores. Entre compañeros será apropiado su uso para sacar el mejor provecho a las explicaciones que surjan entre ellos mismos. De paso, es una manera amena de estudiar y fijar conocimientos.

Ya para uso empresarial, se debería pensar en las interactivas, un tanto sofisticadas, que poseen facilidades maravillosas, como guardar la información en un archivo, y luego imprimir. Es factible compartir incluso con personas que no están físicamente en el lugar, pues con una conexión digital pueden colocar sus aportes y ver los que están expuestos.

Es oportuno mencionar que hay pizarras para actividades específicas como las que tienen rotulado de pentagrama. Las que contemplan líneas divisorias llamadas Planning, muy apropiadas para planificar tareas, asignación de recursos, entre otros aspectos que se deban contemplar.

En función de lo acá expresado, evalúe las ofertas en donde vea vendo pizarra blanca, verde, interactiva o de cualquier forma que le incumba, porque esta poderosa herramienta facilita mucho innumerables cosas.

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