Etica o conocete a ti mismo

• Prologo:
En el prologo el autor establece que es lo el considera COSTUMBRE: como los vicios o virtudes del alma que nos hacen propensos a obras malas o buenas. Tenemos de esta forma vicios o perfecciones no sólo del alma sino también del cuerpo.

• Capitulo I: Sobre el vicio del alma que afecta las costumbres:
Existen algunos vicios o perfecciones del alma que no tiene que ver con las costumbre y que no hacen a la vida humana digna de vituperio o de alabanzas. EJ.: la estupidez o el ingenio. Ya que estos no afectan la ordenación de las costumbres

• Capitulo II. ¿Qué diferencia hay entre el pecado y el vicio que inclina al mal?
El vicio del alma no es lo mismo que le pecado ni el pecado es lo mismo que la acción mala.
Ej.: Un hombre propenso a ser perturbado por la ira es un VICIO, que inclinan la mente a realizar algo de modo impetuoso e irracional. Este vicio esta e el alma a fin de moverla a la ira. El vicio esta siempre presenta aun cuando la acción falte.
La religión establece con respecto a esto que el hombre es vencido por el vicio torpe.: “… nadie será coronado si no hubiere luchado con lealtad…. Para resistir no tanto a los hombres cuanto a los vicios, a fin de que no nos arrastren a consentir el mal”.
El autor establece que lo que es una deshonra no es servir a un hombre sino a un vicio.

• Capitulo III: ¿Qué es el vicio del alma y qué cosa se denomina propiamente pecado?
En este capitulo el autor hace la siguiente distinción:

? El vicio del Alma: es aquello por lo cual nos volvemos propensos a pecar, esto es, nos inclinamos a consentir, en lo que no se debe, haciendo algo o dejándolo de hacer.
? Pecado: este implica el consentimiento, que es la culpa del alma por la cual esta merece la condenación o se hace culpable ante Dios. El pecado es así desprecio del Creador y pecar es despreciar al Creador. Debemos destacar aquí la referencia que hace el autor: Cuando definimos negativamente el pecado diciendo “no hacer” o “no dejar de hacer!” mostramos que el pecado no tiene sustancia, consiste mas en el “no ser” que en el “ser”. Es por esto que tanto el pecado como la virtud se puede definir como un “no ser” y como un “ser”.
? El deseo del mal y la realización del mal: para explicarnos esta diferencia debemos recurrir a un ejemplo que nos permitirá adentrarnos en estos conceptos:
“He aquí que hay un inocente contre el cual un amo cruel se halla enfurecido hasta tal punto que lo persigue con la espada desenvainada para matarlo. Éste, después de huir durante mucho tiempo y de evitar en cuanto le fue posible su propia muerte, obligado al fin y sin quererlo,, lo mata para no ser muerto por él”

El objeto de presentar esta cita es para demostrar que en algunos casos se comete le pecado sin una voluntad enteramente mala, de modo que según esto queda claro que el pecado no se identifica con la voluntad. A saber existe una gran diferencia cuando pecamos obligados a cuando lo hacemos queriendo, en este ultimo caso la voluntad se identifica con el pecado.
Ej.:

“Uno ve a una mujer, incurre en concupiscencia y su mente es afectada por la delectación carnal, de manera que se inflama en la deshonestidad de la posesión carnal”

En este caso no es pecado desear una mujer sino consentir en tal deseo, ni es condenable la voluntad de acostarse con ella sino el consentimiento de tal voluntad.

Existen algunos casos en los cuales se reprime el deseo, aunque no se extinga, como no es arrastrado al consentimiento no incurre en pecado.

En este capitulo el autor hace referencia a la Injusticia, en tanto que establece que los hombres queremos hacer lo que es injusto y no queremos, sin embargo sufrir la equidad de una pena que es justa. Es a partir de esta concepción que se va a platear nuevamente le interrogante respecto de los actos voluntarios e involuntarios. Haciendo referencia a nuestro primer ejemplo: ya que aquel que obligado dio muerte a su señor, no lo hizo con voluntad de darle muerte, sin embrago con alguna voluntad lo hizo ya que ciertamente quiso escapara a la muerte o diferirla. De esta forma se plantea el interrogante si se debe llamar “Voluntario” a todo aquello que excluye la necesidad.

Otro de los interrogantes se centra en torno a la realización del pecado que le sigue una cierta delectación que aumenta el pecado, como el coito o la comida. Ya que inmediatamente se plantea el siguiente problema por que si sostenemos la afirmación anterior ni siquiera el Señor que es el creador de los alimentos tanto como de los cuerpos estarían exento de culpa. Por tanto, en tales actividades que antes estaban prohibidas y ahora son permitidas, el mismo permiso excusa de pecado. Ya que el comer u rico alimento o el acostarnos con la propia mujer es algo permitido desde el primer día de la creación. En conclusión el autor establece que ninguna delectación natural, de la carne ha de ser considerada pecado y que no se ha de culpar a quienes se deleitan en aquello cuya realización produce necesariamente un placer.

Referencia al pecado original: El autor introduce aquí el concepto de pecado original, en virtud del cual cada uno esta sometido a la condenación por culpa de sus propios antepasados. Aquí establece que los niños están exentos de pecado, ya que no puede tener culpa por despreciar a Dios quién todavía no percibe con su razón lo que debe hacer. Pero sin embargo no esta libre de la mancha del pecado original.
? Otra de los aspectos importantes a resaltar en este capitulo es la forma en que el pecado o la tentación se ejecutan:

? Sugestión
? Delectación
? Consentimiento

Con frecuencia nos vemos arrastrados a esta tres cosas, que explicaremos haciendo referencias la pecado original:
Ej.: Primer vino la persuasión del diablo , cuando este les prometió la inmortalidad si probaban el árbol prohibido; le sucedió luego la delectación, cuando la mujer, al ver que la planta era hermosa y que era agradable comer, sintió ardientes deseos de ella, dominada en su imaginación por le placer. Y aun cuando había reprimido este deseo para obedecer el mandato de Dios, consintió y fue arrastrada la pecado. Pecado que debió haber expirado por el arrepentimiento pero que finalmente consumo de hecho.

Por estas mismas pasiones llegamos muchas veces no a pecar pero si a perpetrar el pecado, primero por sugestión esto es por exhortación de alguien que desde afuera nos incita a hacer lo que no se debe. En cuanto sabemos que el hacerlo n produce placer nuestro espíritu se ve atraído pro le placer. Cuando asentimos a este placer pro le consentimiento pecamos.
Por estas 3 etapas llegamos a la perpetración del pecado. Sin dejar de destacar que la sugestión no es otra cosa mas que la delectación, que el Apóstol denomina tentación humana: entendida como cualquier inclinación del alma a hace algo que no se debe ya se trate de la voluntad o del consentimiento, que es por lo general aquello a alo cual pocas veces o nunca se puede prescindir como la carne.

? Capitulo IV: Sobre las sugestiones de los demonios.

Las sugestiones pueden provenir también de los demonios, por que estos nos incitan al pecado con hechos, versados en :
? Naturaleza
? Sutileza
? Ingenio
? Experiencia
? Saben como arrastrar a la naturaleza humana a la sensualidad o demás pasiones, mediante un arte que desconocemos
? Capitulo V. ¿Por qué los actos pecaminosos se castigan más que le pecado mismo?
Este capitulo comienza con le siguiente planteo: ¿Por qué no se sorprenden mas bien de que a veces se establezca una grave pena alíi donde no hubo culpa alguna y de que en ocasiones debamos castigar a quienes sabemos inocentes?
Ej: madre con el niño : se puede imponer con razón una pena allí donde no hubo previamente culpa alguna.

Esto se da por que los hombres no juzgan sobre lo oculto sino sobre lo manifiesto, y no consideran la mancha de la culpa tanto como el efecto de la obra. Solo Dios lo puede hacer por que le “sondea el corazón y los riñones”. Mientas que nosotros por el contrario no consideramos el espíritu que vemos sino la obra que conocemos.

? Capitulo VI- Sobre los pecados espirituales y carnales.
o Espirituales: provienen de los vicios del alma
o Carnales: provienen de la debilidad del alma.
? Capitulo VII. ¿Por qué Dios es llamado “el que sondea el corazón y los riñones?
Dios es el que sondea las intensiones y los consentimientos que de allí surgen. Pero nosotros como no vemos esas cosas tratamos de prevenir aquello que vemos que son los males públicos.
Esto nos lleva a plantear la diferencia entre el que peca contra si mismo, es decir el que no arrastra a los demás. En cambio el que lo hace publico y arrastra a los de más merecer una sanción mas severa. Lo que supone un mayor perjuicio merece entre nosotros una pena mayor.
Muchas veces como el hombre no tiene la capacidad de Dios a la que hacíamos referencia el hombre sanciona en función de los efectos que tiene esos pecado.
? En cambio Dios solo tiene en cuenta la remuneración del bien y no el efecto de la acción.
? Cabe destacar aquí la diferencia entre:
? Intención
? Obra
Así la intención de cualquiera se denomina buen por si misma, pero la obra no se llama buena por si misma, sino por que procede de una intención buena.

? Capitulo VIII: Sobre la remuneración de las obras exteriores.
La remuneración terrena que es un premio o castigo, nos incita mas la bien y nos aleja del mal, y esto sirve como ejemplo.

? Capitulo XI. Que por la buena intención del acto es bueno.
o Intención: es beuna por ser recta por si misma
o Acción: no al llamamos buena por que contenga en si algún bien, sino pro que procede de una intención buena.

? Capitulo XII. ¿Por qué causas debe llamarse buen una intención?
Una intención no debe llamarse buena porque parezca buena sino porque además es tal como parece. Cuando es una acción recta.
? Capitulo XIII. Que no hay pecado alguno sino contra la conciencia.
La ignorancia no implica estar despreciando a Dios, por lo tanto no es un pecado.

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