Etica nicomáquea- aristóteles

1. La Ética a Nicómaco es un análisis de la relación del carácter y la inteligencia con la felicidad.
Para Aristóteles, todas las actividades humanas tienden hacia un fin. El bien es aquello a lo que las cosas tienden. Algunas acciones tienen un fin inmediato, otras son medios para alcanzar un fin mayor.
La ética tiene su real fin más elevado: la felicidad de la comunidad. Por eso la ética está subordinada a la política y ésta es más noble y bella porque busca el bienestar de muchos seres humanos.
La ciencia política y la ética no son exactas pues estudian al ser confuso y contradictorio. Por lo tanto sólo tendremos conclusiones generalizadas. Los jóvenes no pueden estudiarla ya que carecen de experiencia.
El fin de la vida humana para Aristóteles es la felicidad. Pero, ¿qué es la felicidad?. Puede ser la riqueza, placeres, el honor, depende del estado que viva el ser.
Los principales modos de vida son la búsqueda del placer físico, propio de los ignorantes y las bestias, el honor que depende de opiniones externas. Y la vida dedicada al comercio y la acumulación de capital, considerándola repulsiva e inhumana.

2. Aristóteles desecha la teoría platónica que afirma que el bien es la Idea de Bien. Primero dice que es la “falacia del tercer hombre”: Un ser bueno participa de la Idea de Bien, pero a su vez esta participación debe ser clasificada como buena, por lo tanto participa de la Idea de Bien. Segundo, ataca la universalidad de la Idea de Bien; si la Idea de Bien es universal y única sólo podrá referirse a un sólo género de cosas, sin embargo la palabra bien se utiliza para muchas cosas. Tercero, la definición de idea de hombre sirve también para el hombre particular, por lo tanto cada hombre particular es tan hombre como la idea. ¿No podría ser cualquiera de los bienes particulares un bien por si mismo?
El Bien no es común, ni universal ni único, es diferente en acciones y artes. El fin es un bien practicable, fin final es el bien buscado. Deseamos perfecciones en vista de la felicidad. Autosuficiencia de felicidad porque bien final debe bastarse asimismo. Bien autosuficiente hace amable a la vida, esto es la felicidad.
Los bienes son de tres tipos: exteriores, del cuerpo y del alma. ¿la felicidad son actos o modo de ser?. Es lógico lo segundo. El hombre es feliz por sus actos, lo cual le da el placer que se encuentra en el alma como esencia, si se desarrolla (ser bueno y feliz) el hombre alcanza el placer. Los bienes externos (amigos, familia, dinero, propiedades) son necesarios para ser felices.
Lo más correcto es decir que la felicidad se adquiere por aprendizaje y/o hábitos, luego la ética (búsqueda del bien, de la felicidad) influye a la política, y es ésta (Estado) condiciona a los individuos para que sean felices.
El hombre virtuoso (bueno, feliz) seguirá siendo así si posee bienes positivos (dinero, amigos, muchos o pocos) ya que su virtud no le corromperá. Seguirá siendo feliz si posee bienes negativos (malos amigos, deudas), ya que su virtud sabrá guiarle.
Los vivos y muertos son tan distintos que si existen influencias mutuas (buenas o malas) estas son tan débiles que no harán ni infeliz ni feliz a nadie.
El no ser alabado implica que se es superior a lo que se alaba. Siendo la felicidad lo más grande esta no debe ser, alabada sino más bien digna de honor.
La virtud humana es la del alma. Aristóteles recuerda las tres partes del alma: vegetativa, sensitiva y racional. Dos están relacionadas con la esencia del bien humano (la razón): la racional, y la sensitiva ya que obedece a la anterior.
Considera como cuestión fundamental la del “supremo bien, o sea un bien que se desea por sí mismo y por el cual, a la vez, se desea todos los demás bienes; todos coinciden en que este supremo bien es la felicidad”. Pero ¿en que consiste? . Según Aristóteles, la virtud es un modo de pensar y de sentir que se mantiene en el justo medio entre el exceso y el defecto; este justo medio puede ser conocido por la razón, y quien lo conoce, como el sabio, obra en consecuencia y es feliz; pues, la felicidad no es sino la actividad de la vida conforme a la razón.

3. La felicidad es el bien más final que pueda existir; aquello que es apetecible siempre por sí y jamás por otra cosa. La felicidad es algo autosuficiente porque el bien final debe bastarse a sí mismo. Por otra parte, la felicidad es la actividad de la parte mejor del hombre, la que posee la razón y que piensa. Es la actividad y obrar del alma en consorcio con el principio racional.
El acto de un hombre de bien es hacer todo ello bien y bellamente, y como cada cosa se ejecuta bien cuando se ejecuta según la perfección que le es propia. El bien humano resulta ser una actividad del alma según su perfección; y si hay varias perfecciones, según la mejor y más perfecta.
La actividad contemplativa es, en efecto, la más alta de todas, puesto que la inteligencia es lo más alto de cuanto hay en nosotros, y además, la más continua, porque contemplar podemos hacerlo con mayor continuidad que otra cosa cualquiera.
Si aceptamos que el placer debe estar mezclado con la felicidad, el más deleitoso de los actos conforme a la virtud es el ejercicio de la sabiduría. El sólo afán de saber, la filosofía, encierra deleites maravillosos por su pureza y por su firmeza, y por supuesto, el saber adquirido, produce un goce mayor que el de su mera indagación. Además, la sabiduría la contiene como propio un placer que aumenta con la actividad.
La felicidad consiste en la actividad de la inteligencia según la virtud que le es propia. Como Aristóteles es ante todo un hombre realista, presupone que para que un individuo pueda dedicarse a la actividad contemplativa debe disponer de bienes exteriores que le permitan satisfacer sus propias necesidades, porque por ejemplo, un hombre que viva en la miseria jamás podrá tenerse por feliz.


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